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'Ejército de batas blancas' de Cuba ayuda en lucha contra el coronavirus en el mundo

Casi 40 países de los cinco continentes han recibido médicos de Cuba durante la pandemia. Desde la revolución izquierdista de 1959, la isla ha enviado su "ejército de batas blancas" a zonas de desastres y brotes de enfermedades en el mundo, y en la última década, han luchado en el frente de las mortíferas epidemias de cólera en Haití y ébola en África occidental.

Médicos cubanos participan en una ceremonia de despedida antes de partir a Kuwait para ayudar, en La Habana, Cuba. 4 de junio de 2020. | Reuters

LA HABANA/LOME. - Al comienzo del brote de coronavirus en Togo, la nación de África Occidental recibió a un equipo de 12 trabajadores de la salud cubanos para atender a los enfermos, impulsar sus pruebas de laboratorio y ayudar a mejorar los protocolos hospitalarios.

Mientras el virus abrumaba a los sistemas de salud en todo el mundo, la isla caribeña contaba con un recurso escaso: un excedente de médicos capacitados para desplegarse en el extranjero y combatir enfermedades infecciosas. Y Cuba estaba dispuesta a enviarlos a naciones que solicitaran su ayuda.

"En un momento en que los medios científicos y médicos andaban a tientas en la oscuridad, la medicina cubana trajo respuestas apropiadas", dijo Charles Azilan, jefe de cooperación del Ministerio de Relaciones Exteriores de Togo.

Casi 40 países de los cinco continentes han recibido médicos de Cuba durante la pandemia. Desde la revolución izquierdista de 1959, la isla ha enviado su "ejército de batas blancas" a zonas de desastres y brotes de enfermedades en el mundo, y en la última década, han luchado en el frente de las mortíferas epidemias de cólera en Haití y ébola en África occidental.

No es que las brigadas médicas sean puramente altruistas: Cuba también comenzó a exportar médicos en misiones rutinarias a cambio de dinero en efectivo o recursos en las últimas décadas, y los profesionales se han convertido en su principal fuente de divisas.

Algunos países han recibido a médicos de forma gratuita durante la pandemia, otros están pagando mucho dinero, una bendición para la debilitada economía de Cuba, perjudicada por el endurecimiento de las sanciones estadounidenses por parte del presidente Donald Trump y el colapso del turismo.

El gobierno de Togo, como muchos otros en el pasado, elogió a las brigadas de Cuba, calificándola como un "punto de inflexión" en las relaciones.

Pero incluso países ricos como Andorra e Italia han dado la bienvenida a médicos cubanos para combatir el coronavirus, al igual que naciones de Latinoamérica que no están políticamente alineadas, como Perú.

Su éxito ha sido un revés para Washington, que ha llamado a algunos países a rechazar a médicos cubanos durante la pandemia. La Habana ha rechazado los ataques de Estados Unidos.

Varias naciones caribeñas se quejaron en abril de que las aduanas estadounidenses bloquearon envíos de ventiladores y otros suministros médicos luego de que Trump firmó una orden para restringir tales exportaciones, incluso cuando la región estaba recibiendo a cientos de médicos cubanos.

MÉDICOS REVOLUCIONARIOS

Con la ayuda financiera de la Unión Soviética, Cuba construyó un sistema de salud que era la envidia del mundo en desarrollo bajo el liderazgo del fallecido Fidel Castro.

Algunos de esos avances se han perdido desde el colapso del bloque comunista, con muchos hospitales en mal estado y escasez de medicinas, mientras los cubanos se quejan de la disminución de la calidad de la formación médica.

Aún así, Cuba tiene una de las proporciones más altas de médicos per cápita en el mundo, lo que le permitió enviar a 28 mil profesionales a diversos países antes de que estallara la pandemia. Desde ese momento, desplegó 4 mil más.

"Son salvavidas", dijo Ralph Gonsalves, primer ministro de San Vicente y las Granadinas, y presidente del bloque caribeño CARICOM.

"En el Caribe, no estamos preocupados por la política presidencial del sur de Florida, estamos mirando nuestras circunstancias objetivas. Cuba tiene personal médico altamente capacitado y están dispuestos a ayudarnos", añadió. "En algunos países del Caribe, constituyen la columna vertebral de la respuesta a la pandemia".

Los países anfitriones dicen que han tratado de aprender del manejo de la pandemia de las autoridades cubanas en sus países de origen, aislando casos, rastreando contactos, evaluando activamente a enfermos y aplicando tratamientos rápido.

Cuba ha reportado apenas 4 mil 684 casos y 108 muertes hasta el momento, una décima parte del promedio mundial.

Muchos de los médicos en la primera línea de la batalla contra el coronavirus son graduados de la escuela de medicina internacional de Cuba en La Habana, que ha capacitado a unos 30 mil extranjeros.

¿TRATA DE PERSONAS?

Washington ha denunciado a Cuba por retener el 75 por ciento o más de lo que los países anfitriones pagan por sus médicos, comparando las brigadas con la trata de personas.

Pero el gobierno cubano compara lo que retiene con un impuesto destinado a financiar su atención médica universal.

Human Rights Watch también ha criticado lo que llama condiciones de trabajo represivas, como el hecho de que a los médicos cubanos se les prohíbe regresar a sus hogares por casi una década si desertan.

En tanto, gobiernos conservadores que han llegado al poder en Bolivia, Brasil y Ecuador en los últimos años han acusado a los médicos de interferir en la política interna o de estar subcalificados, algo que Cuba niega. Finalmente terminaron sus acuerdos con La Habana.

Los médicos cubanos entrevistados por Reuters y que se negaron a ser identificados, dijeron que si bien les gustaría tener mejores condiciones, las misiones aún les permitían ganar más que su salario mensual de 70 a 100 dólares en casa mientras realizan un trabajo del que podían estar orgullosos.

La mayoría de los médicos cubanos están destinados a zonas remotas y pobres que tienen problemas para atraer a profesionales locales.

cog