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Costa Rica en la lucha contra el crimen utiliza el mismo plan de seguridad de Medellín

En los últimos meses ha tenido una mala reputación por los homicidios de extranjeros que visitan el territorio tico.

Foto / Archivo

Aunque los problemas de crimen organizado han reducido, las tasas de homicidios en Costa Rica se han elevado a un ritmo constante desde 2013. Las tasas de homicidio batieron un récord el año pasado, a unos días para cerrar el 2018 la cifra es de 567 muertos reportados por el Ministerio de Seguridad Pública.

El presidente de la República, Carlos Alvarado, implementó en agosto pasado una nueva estrategia, con base en un programa de seguridad pública que ha rendido frutos en la ciudad de Medellín, Colombia, donde además el gobierno de Estados Unidos invirtió US$7,5 millones.

Con el continuo aumento de los índices de criminalidad en Costa Rica, el compromiso reciente con un plan de seguridad centrado en la ciudadanía indica que el gobierno está decidido a demostrar que es capaz de enfrentar el crimen organizado sin recurrir a tácticas agresivas.

Un estudio realizado por Insight Crime indica que el país ha presentado una baja en reputación por los casos de homicidios que se han venido presentado en los últimos años tanto a nacionales como a extranjeros.

La falta de un ente militar sigue siendo uno de los logros más meritorios de Costa Rica, en una región propensa al conflicto interno, y en la cual las fuerzas de seguridad militarizadas han resultado una y otra vez ser costosas e ineficaces.

En los últimos años, grupos criminales locales se han expandido, sofisticando y diversificando sus actividades. Influenciados por organizaciones criminales transnacionales de mayor tamaño, los grupos costarricenses han comenzado a ganar acceso a las rentables economías ilícitas del robo de combustible y la minería aurífera ilegal, así como el negocio de la droga, más tradicional, así se confirmó en el reciente estudio.

¿Afecta al turismo?

Además, el repunte de la violencia ahora amenaza con afectar una de las principales fuentes de ingresos del país.

Una ola de macabros asesinatos contra turistas en los últimos meses puede tener un impacto importante en la industria turística en Costa Rica. Favorecido por largo tiempo por su seguridad relativa y sus bellos parajes naturales, el turismo representó casi el 7% del producto interno bruto del país en 2017, y genera alrededor de 211.000 empleos al año.

En 2017, el número de visitantes de Estados Unidos cayó por primera vez en una década, cuando los temores por la seguridad comenzaron a tomar fuerza.